Realmente, lo que odio del amor es como lo vive la gente. Y no me estoy
refiriendo al amor hacia otra persona, sino al amor hacia las cosas.

La vida nos presenta una cantidad incontable e innombrable de cosas y
personas a las que amar. Por ejemplo, cuando nuestros padres nos compran ese juguete el cual, pase el tiempo que pase, nos costará separarnos de él o cuando conocemos a ese amigo del que nunca podremos alejarnos.

Hoy en día, esas cosas ya no se ven, los niños son menos niños y las personas se quieren de forma diferente. Vivimos en un mundo materialista repleto de cosas con las que poder ser feliz, pero no son las que realmente nos hacen felices. ¿Un niño,cuantos mas juguetes tiene es mas feliz? Todo el mundo podría percatarse, que cuanto más juguetes tiene un niño acaba jugando
siempre con el mismo, quiero pensar que es el que mas le gusta y al que mas amor tiene.

Ahora, hablemos de las parejas. Las relaciones de hoy en día no se asemejan ni una   milésima a las que antiguamente habían, en las que nuestro abuelos debían esconderse al principio, o bien tener el permiso de los padres,… Nunca
podremos comparar el amor que reinaba o reina entre nuestros
abuelos con el de las parejas “postu” de Instragram.
A mi en particular, esas personas que se dedican a mostrar su amor por
las redes sociales, subiendo una foto diaria y declarando lo mucho que
“amas” a la persona que etiquetas en ella lo que me producen es una
pequeña repulsión y me hace rápidamente, salir de la red social en la
que me encuentre.

Chicos y chicas, el amor no consiste en demostrar en una foto lo que
quieres a tu pareja, tampoco estoy diciendo que no tengáis el derecho
de subir una foto con vuestro novio o novia, si no que no es necesario que existan esas parejas que lo dejan y vuelven en un mes, ocho veces.
Hagamos por cambiar la manera de amar las cosas, vamos a amarlas de
verdad. Porque de siempre se ha dicho que lo que amas es lo que te
hace feliz. Por ello, vamos a amar despacio, a disfrutar de uno de los
sentimientos mas bonitos y vamos a olvidarnos de mandar un
WhatsApp cada vez que queramos ver a alguien y vamos a sorprender
mas, porque al fin y al cabo, el amor siempre es una pequeña gran caja
de sorpresas que poco a poco se va descubriendo.

Autor Anónimo

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